Este es el otro libro con el que dudaba para hacer el primer recuerdo, no es que sea un clásico de la literatura pero fue mi primer libro "grande", es decir ya no era de literatura juvenil y por eso le tengo mucho cariño.La autora es Anne Rice, conocida por sus sagas de vampiro y brujas, en especial por "Entrevista con el vampiro" libro que fue llevado al cine, al igual que después lo sería "La reina de los condenados". A esta autora ya le dedicaré una entrada completa porque es una de mis favoritas.
Este el el 6º libro de las "Crónicas Vampíricas", escrito en 1998. A pesar de esto se puede leer sin haber leído ninguno de los otros libros de la saga, porque aunque los personajes si salen en otros libros, este compone en si mismo un libro independiente.
El libro de hoy trata sobre la historia de un joven, Armand, muy bello que logra enamorar a Marius el cual acaba transformándolo en vampiro y convirtiéndolo durante un tiempo en su compañero, pasando durante las páginas del libro por diversos lugares desde Kiev hasta la actual Nueva Orleans (la de 1998) pasando por lugares como Constantinopla, la Venecia del Renacimiento o el París del XIX.
Se pueden encontrar muchisimas referencias al arte, especialmente a la pintura, incluso al describir a Armand se refiere a el como a un ángel pintado por Botticelli. Del libro destacaría las descripciones de lugares, entornos, que realiza la autora, es muy fácil imaginarse los lugares, pero no llega a hacer una descripciones tan exhaustivas que lleguen a aburrir o cansar de leer. Hay que tener en cuenta también que la autora no suele escatimar a la hora de escribir los encuentros físicos entre los personajes y su gusto por las relaciones entre hombres, aunque en este libro no sea tan marcado como en algún otro si que tiene partes dedicadas a ello.
Yo recomendaría este libro, siempre y cuando guste el género y que se hagan descripciones de los lugares, la historia es agradable y fácil de leer, de las que si logra engancharte al principio luego no puedes para de devorar página tras página.
Ahora un pequeño fragmento, no tiene nada de especial, simplemente está elegido al azar ya que hace demasiados años que lo leí como para escoger un párrafo destacable:
[ Me gustaría pintar, tomar un pincel y hacerlo como lo hacían entonces, sumido en un trance, con furia, de un solo trazo, cada línea y masa de color combinándose sobre la tela, cada decisión la definitiva. No obstante, estoy desorganizado, abrumado por mis recuerdos.
Permiteme que elija el punto en el que deseo comenzar.
Constantinopla estaba gobernada desde hacía....]
(Tres ángeles de Botticelli, Galeria Uffizi)
